Higuera la Real
De Vozdemitierra
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[editar] Gentilicio
Higuereños
[editar] A
ARAQUIL.- Encina pequeña situada en la entrada de una choza y que se utiliza para secar los utensilios a modo de escurridor. Esta palabra no aparece documentada en ninguno de los diccionarios consultados, ¿de dónde procede?. Podría ser una variante fonética del término arbequín, una variedad de olivo que se cultivó por primera vez en Arbeca.
ARRISCARSE.- Vestirse con traje de fiesta. Esta palabra está muy extendida en Extremadura. El DRAE recoge esta palabra, pero con acepciones relacionadas con "risco", "riesgo". A principios del S.XIX se recoge un revelador significado voz "engreírse, erguirse, ensoberbecerse", significado que guarda cierta relación con la acepción higuereña.
AVENTAR.- Arrojar, golpear.
Este término procede del latino ventus, viento. En una obra del S. XIII el Libro de Alexandre, aparece aventar con el significado disparar un arma. Esta acepción está vinculada con el alentejano aventar echar afuera y con el catalán dialectal ventar dar un golpe.
[editar] B
BUJÍO.- Antro. Esta palabra tiene su origen en la voz antillana Bohio choza americana. En Andalucía, bujío tiene la acepción vivienda pobre y pequeña.
[editar] C
CANACO.- Bote de barro alargado para el vinagre. El DRAE recoge esta palabra, pero con un significado ajeno a la acepción higuereña. Canaco podría derivar de caño tubo para un líquido. Por derivación se obtendría el vocablo cañaco. El uso de n en vez de ñ podría deberse al influjo portugués (en portugués, cano significa caño).
CAÑAFOTE.- Saltamontes. Término muy extendido en toda Extremadura, el vocablo procede de la palabra portuguesa gafanhoto, por metátesis y otros cambios fonéticos.
CASCARRIAS.- Mocos. El DRAE recoge cazcarria, lodo o barro que se coge y se seca en la parte de la ropa que va cerca del suelo. Es una palabra de origen incierto. El significado higuereño podría deberse al resultado de un proceso metafórico.
CASTAÑUELA.- Glándula parótida del cerdo. Esta palabra no aparece en ninguno de los diccionarios consultados con este significado. Al existir una semejanza física entre castañuela y glándula parótida del cerdo, ha provocado la metáfora que ha dado lugar a esta acepción higuereña.
CHACHO.- Muchacho. Se emplea siempre en masculino y en vocativo. Aparece también en otras zonas de Extremadura. En Andalucía chacho y chacha son sustantivos que recogen varias acepciones: 1º Tío/a; 2º Hermano/a; 3º Persona de edad madura. El DRAE nos dice: chacho (Aféresis de muchacho) m . y f. Muchacho, -cha. Es voz de cariño. Es curioso el origen de la palabra muchacho: del antiguo mochacho, y éste probablemente derivado de mocho en sentido de esquilado, rapado, por la vieja costumbre de que los niños y jovencitos llevaran el pelo corto.
CHINOTE.- Piedra pequeña. El DRAE, sólo recoge china piedra pequeña y a veces redondeada. El diccionario Extremeño sí lo recoge. En el diccionario Andaluz aparece chino canto redondo no muy grande. Y la forma masculina, chino, por lo que probablemente llegó a Extemadura y Andalucía procedente de la zona Portuguesa.
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[editar] Topónimos
[editar] Texto complementario
Cristina Márquez Grau Revista Cultural La Higuera Nº 1
Ante ciertas expresiones o palabras muy usadas y nuestras, el forastero muestra en ocasiones, gestos de incomprensión. Y es que algunas palabras son peculiares de pueblos y comarcas. Y no hay que salir del pueblo. Hay palabras que escuchamos a los ancianos y que, bien por la fuerza niveladora de los medios de comunicación, la estandarización de la norma castellana, o por el abandono de formas de vida tradicionales, las desconocemos. Estas palabras esconden una historia compleja que nos permite a veces entender el comportamiento de una comunidad y su historia.
El Extremeño, por su situación geográfica e historia, es un habla de transición. El dialecto extremeño tiene términos comunes con las hablas Salmantinas, Leonesas y Asturianas; otros afines con el Andaluz y otros son préstamos Gallegos-Portugueses. Pero, también presenta unas notas que le dan una personalidad peculiar y hace posible que un hablante de Extremadura se pueda distinguir, por la manera de comunicarse, de un Castellano, de un Salmantino o de un Andaluz.
Higuera la Real es un claro ejemplo de esta situación, presentando un gran mosaico léxico: hay palabras portuguesas como "cañafote", "chero" y "chinote". Rasgos leoneses como la forma del diminutivo "ino, ina"; voces del antiguo dialecto leonés como "cangallas" y andalucismos como "doblao", "cerillo" y "escupidera".

